NUESTRO PADRE JESÚS DE LA REDENCIÓN

Talla de madera de cedro anatomizada de 8 cabezas (190 cm. Alto) obra de D. José Antonio Navarro Arteaga

Nuestro Padre Jesús de la Redención en la Institución de la Sagrada Eucaristía es una talla de madera de cedro de 190 centímetros de alto, que llama la atención por su excelente resolución anatómica, la impecable policromía y el depurado semblante. Jesús aparece inmerso en sus propios pensamientos, sabedor del amargo trago que le espera, sin perder la serenidad. El cabello, suavemente ondulado, presenta el rostro despejado a pesar de los ligeros mechones que caen sobre sus hombros. El tratamiento de los ojos, la mirada baja, las cejas ligeramente fruncidas, la boca entreabierta y los suaves rizos de la barba, le confieren al rostro una peculiar dulzura. Su mirada transmite su entrega y sacrificio, llamando a los devotos a la contemplación y la oración. La imagen viste túnica blanca de tisú de rejilla de plata y mantolín de terciopelo bordado, cedido por la cofradía de la Sagrada Cena de Sevilla. Completa su ajuar las potencias, que a modo de rayos, adornan su cabeza aludiendo a su triple condición de profeta, sacerdote y rey. Tremendamente interesante es el movimiento que el escultor confiere a la imagen, especialmente en la ejecución de manos y pies, sosteniendo su mano izquierda el cáliz destinado al vino del sacrificio eucarístico.

En espera de las restantes figuras que completen el misterio de la Santa Cena, podremos deleitarnos en la contemplación de esta talla que refleja fielmente el carácter de un imaginero que se mueve entre la tradición y la modernidad, entre la serenidad y el movimiento, dotando a sus creaciones de una fuerte personalidad y un naturalismo dulce y reposado, heredero de la escuela barroca andaluza. Navarro Arteaga ha ejecutado un Cristo bello, hermoso, que impresiona al hombre contemporáneo y que, sin duda, servirá de inspiración para futuras creaciones. En palabras del imaginero gaditano José Miguel Sánchez Peña, escultor de la Virgen de Lágrimas, esta imagen de Cristo "tiene enjundia".