Con la imagen titular de Ntro. Padre Jesús de la Redención, José Antonio Navarro Arteaga consiguió algo excepcional, detener el tiempo en el momento exacto en que Jesucristo instituía la Sagrada Eucaristía.

No vamos a reiterar el orgullo que supone para nuestra corporación poseer y dar culto a una imagen de tanta calidad artística, pero sí queremos centrarnos en lo que supondrá el conjunto en sí, una vez esté terminado.

Al contrario de lo que habitualmente conocemos en otros pasos de misterio que representan la Última Cena, la composición que la Archicofradía del Rosario ha elegido supondrá, con mucha seguridad, un punto de inflexión. La composición, inspirada bajo las directrices del historiador de arte y director del Museo Catedralicio de Salamanca, D. Mariano Casas, será totalmente innovadora, una Última Cena del S.XXI, repleta de movimiento, donde cada imagen de los apóstoles tendrá un gesto, una postura, una mirada diferente, que definirá el conjunto y lo dotará de personalidad y realismo.

De momento es solo un barro modelado, pero ¿os lo imagináis culminado con la gubia del genial Navarro Arteaga?.

UN CAMINO, DOCE METAS, UN SUEÑO.